En un contexto de aceleración global hacia la sostenibilidad, Bornay Aerogeneradores se consolida como un referente en la transición energética y la responsabilidad social. La empresa alicantina, pionera en la fabricación de aerogeneradores de pequeña y mediana potencia, avanza en la innovación tecnológica y la expansión de sus operaciones, alineándose con los objetivos climáticos internacionales.
El impulso de las renovables hacia 2030
Según el informe ‘Renovables 2024’ de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), para 2030, el 50% de la electricidad mundial provendrá de fuentes renovables, con un incremento de 5.500 GW de capacidad instalada. A pesar de este avance, el ritmo de crecimiento aún no es suficiente para alcanzar la meta establecida en la COP28 de triplicar la capacidad renovable global en la década. Expertos del sector enfatizan la necesidad de mayores inversiones en redes eléctricas y sistemas de almacenamiento para lograr un suministro eficiente y sostenible.
En este contexto, España lidera la adopción de energías limpias en Europa, destacándose en capacidad solar instalada y con objetivos ambiciosos: alcanzar 81 GW de energía solar y 62 GW de eólica para 2030. Bornay, con más de cinco décadas de trayectoria, juega un papel clave en este desarrollo, facilitando soluciones tanto para hogares como para empresas.
Expansión y tecnología para una energía más accesible
Con una inversión de 2 millones de euros, Bornay ha ampliado sus instalaciones en Castalla (Alicante), dotándose de una nueva planta bioclimática que opera al 100% con energías renovables. Este paso estratégico permitirá atender la creciente demanda y reforzar su liderazgo en soluciones descentralizadas de energía limpia.
Juan de Dios Bornay, director general de la compañía, subraya que «para alcanzar los objetivos climáticos es fundamental invertir tanto en infraestructura como en innovación. La recuperación del sector eólico, cuya expansión se duplicará entre 2024 y 2030, será un factor determinante en la transición energética».
La empresa, con presencia en más de 80 países y una filial en Estados Unidos, fabrica aerogeneradores de entre 600 W y 5.500 kW, promoviendo la autonomía energética tanto en zonas urbanas como en regiones sin acceso a la red eléctrica. Además, distribuye tecnología de vanguardia, como inversores de SMA y Salicru, baterías de litio de TESLA y Pylontech, y paneles solares de Sunrise.
Compromiso social y apoyo a comunidades vulnerables
Bornay no solo impulsa la sostenibilidad ambiental, sino también la social. En 2025, reforzará su Responsabilidad Social Corporativa con diversas iniciativas, entre ellas, el apoyo a las zonas afectadas por la DANA en Valencia. La empresa ha liderado campañas solidarias, como la donación de bicicletas eléctricas a personas con movilidad reducida y la organización de una campaña de recogida de juguetes en colaboración con entidades locales.
Además, Bornay mantiene su compromiso con el desarrollo comunitario mediante el patrocinio del club de baloncesto de Castalla y el fomento de la cultura, participando en el Concurso Anual de Pintura Rápida de la localidad. Asimismo, colabora con la Asociación Despertar de Castalla, que apoya a personas con discapacidad y promueve iniciativas como ‘El día del árbol’, destinado a la reforestación.
El futuro de la energía descentralizada
Con una visión orientada a la innovación, Bornay continúa expandiéndose en el sector del autoconsumo, un pilar fundamental para la transición energética. La energía minieólica se posiciona como una solución clave para reducir la dependencia de la red y mejorar la eficiencia energética. «La pequeña eólica podría cubrir hasta el 20% de las necesidades energéticas de cada centro de datos», destaca Juan Bornay.
Desde su fundación en 1970, la compañía ha mantenido su misión de «llevar energía donde no la hay», desarrollando tecnologías eficientes y accesibles que contribuyen a la descarbonización del sistema eléctrico. En el actual escenario de transición hacia un modelo energético más justo y sostenible, empresas como Bornay son piezas fundamentales para alcanzar los objetivos de la Agenda 2030.
